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    May 25

    Adelanto... 72 horas.

    La luna proyecta imágenes falsas dentro de la habitaciones, o indebidas, o indeseadas,  o prohibidas... Imágenes que no deberían estar ahí a esas horas, imágenes que fueron enterradas o que, simplemente, nunca fueron.

    Nuestro fantasma busca compañía para aliviar el peso de la noche, y activa a nuestras manos, que se deslizan automáticamente por nuestra piel con el propósito de conjurar al silencio con un poco de sexo.

    Otra trampa perfecta que el insomnio traza y en la que caemos.

     

    Nuevo escenario:

    Ésta vez estamos convencidos de que tendremos éxito, de que conseguiremos dormir después de alcanzar el orgasmo.

    Endorfinas, péptidos opioides, y tras ellas la inconsciencia sonriente.

    Ciencia de mierda.

    Se abre el telón, y aparece nuestro objeto de deseo, nosotros ya no somos nosotros, somos nuestra proyección fantasmática, el ideal que se esconde en nuestro pecho y al que sólo liberamos cuando cerramos los ojos y queremos huir del peso de nuestro cuerpo.

    Deseamos lo que creemos que deseamos, lo que nos hemos convencido previamente de que es, inequívocamente, nuestro deseo.

    Es de noche, no podemos dormir.

    Despierta lo que estaba muerto o dormido. Voodoo insomne.

     

    Las manos se mueven mecánicas, saben lo que tienen que hacer.

    Pero el impulso que las anima se ensucia paulatinamente sin que nos demos cuenta. Mezclamos sexo y dolor y no podemos pararlo.

    El instinto abre sus ojos inyectados en sangre y grita su furia hacia las estrellas.

    Ése grito es nuestro impulso.

    Aparecen aquellos monstruos que se escondían al otro lado de la puerta esperando a que nos durmiéramos.

    Sueños malditos.

    Manos ásperas.

     

    O peor aún. Nuestro objeto de deseo primero, se transforma lentamente en el verdadero objeto de deseo, el que siempre ha estado ahí, el que nos incendia las arterias cada vez que se manifiesta.

     

    Y llega el éxtasis repentinamente, a traición, inflado por lo primigenio, retumba en nuestros riñones como un movimiento sísmico débil y lejano.

    Y el mar de opio prometido no es más que una lóbrega charca de sudor lechoso que se enfría y desaparece enseguida.

    Y la noche sigue su curso.

    Y la soledad se acentúa hasta cortar la respiración. Una soledad que no puede llorarse, que no puede ser consolada. Es horrible ver fantasmas, pero es aún peor dejar de verlos, sentir que incluso ellos, hijos nuestros, se marchan de nuestra nuca.

    La manecilla del reloj golpea la pared descojonándose de nosotros.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Comments (5)

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    Laurawrote:
    Será la última vez que te lo diga: quiero leer el resto. Siempre estuve más interesada en los restos que en los adelantos, en las ruinas que en la ciencia de mierda (sólo de la mierda, materia calculada, puede decir algo la ciencia).
    Cuando súbitamente aprehendemos que los fantasmas, como los padres, nos nombran los deseos, nos existen mortificándonos; de pronto resulta fácil abrir la puerta y salir a jugar. Solos de sus cuidados.
    June 2
    Eva Tricerwrote:
    Me ha encantado leerte, como siempre. Ayer un alumno mío de 8 años, diagnosticado de algo indefinido, me confesó que últimamente cuando se iba a la cama y comenzaba a tener sueño, le asaltaban unas sombras. Es un chico que habla, pese a su déficit, con bastante propiedad. me contaba que le molestaban mucho, que estaba seguro que no estaba totalmente dormido y que a veces le agredían. No sé por qué razón, pero este escrito tuyo me ha recordado a esas sombras que nos acompañan y que a veces son afables y otras no. Ah, le dije, claro, viniendo de mí, que si se las volvía a encontrar que le preguntase la causa por la que estaban a su lado y que si podía ayudarle de alguna manera. Esta mañana mi alumno me ha dicho: "Profe, he escrito en un papel una pregunta y un sí y un no para que rodee lo que convenga...ah, le he dejado también un bolígrafo, claro". "¿Cuál es la pregunta?", le dije yo. Me respondió: "¿Me quieres hacer daño?"... ¡¡¡¡¡¡Fuerte!!!!!...no???.
    Besos templados.
    EVA
    May 27
    Oooooh ... pero mira que eres intenso! ... me encanta =)
    May 26
    Nueva clase magistral de un maestro... Maravilloso, perfecto (envidiable muestra de cómo uno puede superar lo perfecto)
    Y ésta es la quinta vez que lo leo... (y de nuevo impecable)

    Un abrazo fuerte y rendido (pedazo de cabrón, jejeje)
    May 26
    María H. R.wrote:
    WoW, sólo puedo decir WoW!!!!
    May 25

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